Tema de la semana: Presencia d…

Tema de la semana: Presencia de marca, reflexión y cierre de…

EthicalBrands.com cierra el ciclo y reflexiona sobre la presencia de marca durante navidad y el 2015,… Read More
lucysolorzano 2 años ago
 
2015: Año gris para las marcas…

2015: Año gris para las marcas guatemaltecas

Elizabeth Rojas critica las estrategias conservadoras de muchas marcas e incita a la interacción con el con… Read More
lucysolorzano 2 años ago
 
Cara a Cara: Presencia de marc…

Cara a Cara: Presencia de marca, reflexión y cierre de ciclo

Zully de la Roca y Luis Fernando Alejos reflexionan sobre la presencia de las marcas y la relación que tenem… Read More
lucysolorzano 2 años ago
 
Inicio » Expertos » La motivación detrás de los movimientos sociales y campañas
LES

La motivación detrás de los movimientos sociales y campañas

Debate

Luis Enrique Solórzano habla sobre la motivación detras de los movimientos sociales y campañas.

lesolorzano

Luis Enrique Solórzano

Luis Enrique Solórzano

Curioso en mega-tendencias para un mundo mejor. 30+ años en entornos de empresas familiares y exigencias de retos corporativos le desarrollan fortalezas para el volátil mundo actual. Multiculturalidad y operaciones cros-funcionales [Latam-Caribe] en consumo masivo y alta dirección corporativa multimedios, crean sensibilidad y empatía comunicacional desde perspectivas marca-anunciante, medio y consumidor.

Desarrollos en PepsiCo desde productos y marcas hasta lanzamiento de mercados, requieren además de marketing, diseño e implantación de redes de producción, logística y distribución; con un set de habilidades para conseguir que las cosas sucedan y entendimiento de la importancia de una efectiva comunicación.

Dirigir desde la alta dirección en los medios, suma a la necesidad de consecución de objetivos comerciales, la responsabilidad de comunicar ética y visionariamente en actividades que afectan el desarrollo mismo de los pueblos.

Desde 2013 Luis Enrique se vuelca a actividades de desarrollo sostenible, así como al estudio de mega-tendencias en sostenibilidad, nuevas tecnologías y su impacto en el cambio de las industrias, actividades económicas, manejo de organizaciones y la necesidad de cambio cultural, hacia prácticas más éticas y sostenibles.

La motivación detrás de los movimientos sociales y campañas

Organizaciones para el Desarrollo y estudiosos de las ciencias sociales buscan entender y potenciar la participación ciudadana para el bienestar de los pueblos.

El bienestar de los pueblos no depende exclusivamente de su sistema político. Tampoco depende de si el pensar desde sus élites académicas, políticas, empresariales y sociales es de perspectiva individual o hacia el bienestar general o de si se vive en países desarrollados o claramente subdesarrollados.  Por supuesto, tampoco depende de si los ciudadanos participan o no en una mejor gobernanza y búsqueda de desarrollo sostenible e inclusivo.

El bienestar pasa por una combinación de todos los anteriores, pero el factor que al final hace la diferencia es uno de conciencia interior de lo que somos, podemos ser y podemos hacer.  Por el contrario, el fracaso surge en la comodidad natural de nuestra generación y civilización del deleite en lo llano y en no querer ni por breves momentos entender y propiciar esa conciencia propia.

La participación ciudadana de España desde hace cuatro años es una muestra de lo importante que esta es, pero también lo inefectiva en que se puede convertir sin entendimiento real de pretensiones y expectativas.  Hoy, cuatro años más tarde, pareciera estarse consolidando y aun así con frutos a la vista, la población en general no sabe si está entendiendo lo que se pretendía y logró. Invariablemente, termina floreciendo en temáticas de evolución y cambios en el ejercicio democrático propiciado por la política. Ahora, en equilibrios diferentes, probablemente los nuevos funcionarios no sabrán gobernar del todo, carentes de malicia política. Los tradicionales se asustan por el miedo a lo desconocido al dejar el esquema instalado de bipartidismo y el manejo conservador de la cosa pública.

Ahora socialismos más reales y participación ciudadana juegan un papel que no se había jugado.

En Guatemala, asusta pensar que todas nuestras buenas intenciones y válidos esfuerzos de expresión y participación no estén claros, sobre qué es ejercer este mecanismo para entender, también, que debe ir orientado a hacer valer nuestros derechos.

Si los derechos se limitan a justicia o castigo para los corruptos [que pueda repercutir en disminución de la inmunidad, indiferencia e impunidad] entendimos una mitad importante, pero tal vez la menos relevante para el mediano y largo plazo.

Si debemos esperar, como pasó en España, a que esta participación ciudadana por inercia o gravedad comience a decantar lo que realmente pretende hasta dentro de cuatro años, ciertamente al político que venga le será más difícil hacer uso individualista de los recursos de todos y deberá rediseñar una nueva estrategia y tácticas de apropiación.  Pero,  ¿es tan poco a lo que ambicionamos?

Decimos que con retocar y maquillar tres o cuatro leyes se hace bastante y que por el estado de derecho no vamos a hacer muchas olas.

No recuerdo haber visto en las manifestantes de abril,  mayo y junio carteles pidiendo apoyo o intervención de tecnologías extranjeras para depurar la SAT, ni carteles ofreciendo concesiones nacionales a cambio de exoneraciones de pena para funcionarios.   Pero tampoco recuerdo carteles o líderes proponiendo medidas de gobernabilidad y mejora del bienestar general.  Sí hubo carteles de exposición para solicitar igualdad y tolerancia de género y estilo de vida, de presupuestos para actividades de salud y algunos intereses que si bien no son individuales, son gremiales y particulares.

Se debe comenzar a consensuar sobre lo que todos estos manifestantes y aún de los que no se manifiestan parecieran requerir en un mejor estado para el bienestar de las mayorías.

Hay felicidad en que se quede la CICIG, pero al final cuál es la transparencia de esta institución para mantener informado de los hallazgos de las investigaciones al principal doliente y víctima que es el pueblo.

Ciertamente, si la participación ciudadana nació hacia algo mejor en los países de Latinoamérica y, ejemplarmente en Guatemala, en este estado de nacimiento y aprendizaje, nos faltarán dos factores críticos para que los movimientos sociales sean más efectivos y logren un bien superior consensuado para los muchos: Tomar conciencia de nosotros mismos  y hacer el ejercicio de entender cuáles son nuestros derechos.  Solo así podremos hacer un mejor reclamo y proponer algo que de verdad haga sentido y que no deje a otros (extranjeros o nacionales) que nuevamente definan nuestro destino.

De aquí la participación ciudadana carece de una mitad que complemente al movimiento social: un propósito trascendental y fundamental de bienestar hacia el futuro. (Esperando que no sea muy lejano)  Desde la perspectiva de comunicación y entender la identidad de lo que se solicita en dichos movimientos populares, deberá crearse esa marca que aglutine y comunique este propósito por un mejor estado guatemalteco.  Como toda actividad de comunicación este movimiento social necesitará, para complementar su actuar y efectividad, de una campaña, que no es publicitaria, política ni gremial, sectorial o partidista.  El movimiento social necesitará organizarse para comunicar a través de una campaña nacional e internacional algo que se haya definido como las pretensiones y expectativas consensuadas.

No avanzaremos a un mejor lugar si no sabemos a dónde queremos ir o a donde estamos yendo.

En una campaña publicitaria de una goma de mascar, hace probablemente cuarenta años, se hacía alegoría y broma en tiempos de campaña política y burlonamente decía: "Estoy en contra de los que están en contra – pausa – y en contra de los que están a favor".  Más vale que nosotros no esperemos lustros o décadas de protesta infructuosa para decantar ineficientemente propósitos y plasmarlos en expectativas realizables, (objetivos) porque simplemente estamos en contra, pero no sabemos en qué es en lo que estamos a favor.

Complementemos nuestra pasión y propulsión del movimiento social con el ejercicio interno de qué somos, qué queremos ser y lo que podemos y queremos hacer.  Sumémosle el elemento ético de pensar en un propósito de bienestar común y diseñemos la campaña que lo comunique cada vez que salgamos a las calles, para que la intención se defina y después tenga una mayor probabilidad de materializarse.

Le podría interesar

letona2

Crear un negocio fuerte y construir un mundo mejor

Patricia Letona habla sobre marcas entre el bien de la marca y el bien común. Patricia Letona – …

Deja un comentario